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viernes, 22 de mayo de 2015

María de la Caridad Martínez

 En el escudo de Fomento se recoge el sacrificio de la patriota
 Por Bárbaro Pérez Colina,

La historia conserva en sus páginas la actitud de mujeres a toda prueba.
Fomento también tiene sus mujeres heroicas. Hoy hablaremos de una, que si bien no es la única, si fue de las primeras en inmolarse en el altar de la patria.
Era María de la Caridad,-- Mariquita, como la conocían todos en el poblado-- hija de Don José Francisco Martínez y Doña Dolores Martínez, el primero, rico hacendado de la comarca, comprometido desde un principio con la causa independentista junto a familiares y amigos. La segunda, amorosa madre, entregada a las labores propias del hogar.
Al estallar la revolución en las Villas, José Francisco y su hermano, junto a un grupo de patriotas locales, se pronunciaron a favor de la guerra en Jumento el 7 de febrero de 1869. Como fue usual en aquellos primeros tiempos, toda la familia siguió al jefe insurrecto a la manigua, para no quedar bajo la tutela española. Pronto los cubanos establecieron campamento en el lugar llamado Guayabal Bajo, perteneciente a la hacienda El Ñame, cuya propiedad pertenecía al padre de María Caridad y, sitio donde se improvisó el campamento cubano.
Cuenta la historia que un esclavo de los que acompañó a José Francisco en el alzamiento, después de desertar, se presentó a las autoridades españolas y los denunció.
El día 17 de febrero de 1869 una columna española compuesta por el batallón de infantería Isabel II, al mando del teniente coronel Báscones, partió del cuartel de infantería (hoy Museo Municipal) con el objetivo de sorprender y aniquilar el campamento mambí.
Pronto los cubanos al servicio de exploración, detectaron al ejército español y comenzaron el hostigamiento, con el objetivo de desviar la atención del enemigo. Más este, que iba sobre seguro, desdeñó los pocos disparos que podían hacerle los cubanos y, cayeron sobre el rancherío, que apenas contaba con hombres y armas suficientes para enfrentar al agresor. José Francisco y un grupo de valientes, intentan en vano detener al enemigo y así dar tiempo a la evacuación del campamento  y proteger a los enfermos, mujeres y niños. A la primera descarga de fusilería, cayó el anciano jefe. Poco después, en macabra sucesión, mueren su hermano, sus hijos y Carlos Martínez, esposo de  María de la Caridad. La joven, espantada ante el drama que se desarrollaba a su lado, entrega a sus dos pequeños hijos, Eleucipo y Marianito, --de dos y cuatro años de edad respectivamente--, a Teodora, mestiza que se interna en el monte y salvó de la carnicería en forma milagrosa su vida y la de las criaturas. María toma del suelo el machete de su hermano  y de forma resuelta y fiera, avanza sobre los asesinos de su familia. El combate fue desigual y sangriento. La joven, a pesar de encontrarse en avanzado estado de gestación, aniquila de certero machetazo a un oponente y pone fuera de combate a otros. Rodeada ahora de enemigos, cubierto su cuerpo de múltiples heridas y  convertida en formidable adversario, cae a tierra. Sin más, es ultimada a bayonetazos por la soldadesca española.
Después del exterminio y saqueo,  prendieron fuego al lugar. Los cadáveres de los cubanos muertos en combate, así como los que habían sido asesinados impunemente, quedaron como pasto a los animales del monte. Bárbaro escarmiento para todo aquel que intentase alzarse contra el poderío colonial.
Tres días después y guiados por una tía de Mariquita, quien había sobrevivido a la matanza, fuerzas cubanas al mando del coronel Legón, reconocieron el lugar y dieron cristiana sepultura a los héroes.
El destino de los sobrevivientes de esta familia de patriotas sería incierto. Las dos hermanas de María de la Caridad, llamadas M. Nicolasa y M. Dolores, de 15 y 18 años de edad, morirían en julio de 1870, víctimas de las penurias de la guerra. Solo los hijos de Mariquita sobrevivieron a la contienda y uno de ellos, Marianito, dio la versión oficial de los hechos .a solicitud del que fuera el primer alcalde de Fomento. Entonces se plasmó en el escudo del pueblo, la heroica muerte de su madre en combate por la libertad de Cuba.

La Venus India.

 Nota.- En un reciente viaje a  Fomento conocí a  Bárbaro Pérez Colina, historiador del municipio y autor del libro De Fomento te cuento, en el que recrea  la historia del poblado. También tuve la  suerte de que me explicara  algunos temas de su obra paseando por las calles del pueblo. Mi amigo escribe de forma amena, directa  y no exenta de un fino humorismo en coasiones. Aquí les dejo una primera entrega del texto.  JWC
 Por Bárbaro Pérez Colina   
Eran los primeros años del siglo XX y en el lugar donde hoy está la cafetería El Modelo existía una venduta de pobres materiales, de Amaro Beltrán, propietario además de una  arria de mulos, que transportaba mercancías de Fomento a Placetas.

Cierto día en que su mujer lavaba, Amaro vio cómo su puerca, atada a una mata, justo donde se encuentra hoy las oficinas de correos, desenterraba con su hocico una botija llena de monedas de oro. Con el dinero Amaro construyó una bodega, una casa de vivienda y una escogida, la primera que hubo en el pueblo; después fabricó el café que se conoce hoy como El Parque, que pasó luego a manos de Antonio Patrón, el gallego. Es vox populi que el hijo de la madre patria quería poner encima de su café como insignia el escudo de España, pero desistió del empeño por sí solo o disuadido por los vecinos.

Sería el propio Amaro Beltrán quien comentaría en su bodega, delante de los vecinos, que el sitio sería bueno para poner algo bonito. Un dependiente de la bodega, oriundo de Cienfuegos, dijo conocer en la Perla del Sur a un amigo escultor, llamado Florencio Morejón, que hacía maravillas. Amaro tomó la idea y mandó a buscar al artista. Morejón vino al pueblo, examinó el lugar y propuso situar una estatua de Venus. El consenso fue general y el artista puso manos a la obra, eso sí, recreó a su forma la imagen de la diosa, y le dio algunos “toques tropicales”. Una falda de hojas que, según juran y perjuran los fomentenses, son de tabaco. Quizás por lo exótico del vestuario, desde el principio las opiniones se dividieron. Unos decían que se trataba de Venus, la diosa del amor; otros que nada de eso, que si bien era “manca”, por el “ropaje” era una india; y una tercera facción, al parecer buscando una solución salomónica, alegó que si existían tantas Venus: de Milo, de Cnido, la Calipigia, la de Boticelli y no se sabe cuántas más, esta sería la Venus India; con lo que la gente quedó satisfecha, y asunto concluido.

El lugar se convirtió muy pronto en sitio de referencia para anunciar cuanto suceso o noticia local circulara (recuerden que en aquella época afortunadamente no existían esos aparatos llamados equipos de audio), lo que se hacía a viva voz desde lo alto del café. En cierta ocasión, un anunciante de malta permaneció 30 días en lo alto, acompañando a la estatua en una caseta que se construyó al efecto, alimentándose solo con el producto que anunciaba para demostrar lo nutritivo que era. El record sería roto poco después por un local, alias Coquito, con una estancia de 35 días, ingiriendo nada menos que cerveza.

El tiempo ha pasado y la escultura —única de su tipo existente en nuestro pueblo— ha desafiado rayos, ciclones, temporales, y hasta dos derrumbes; para contemplar orgullosa, desde su elevado pedestal y con más de 80 años a cuestas, la cotidiana vida local.


miércoles, 20 de mayo de 2015

La matanza de los Independientes de Color

 Soldados en plena faena

 Por Jorge Wejebe Cobo

A  finales de mayo de 1912 el ejército tomó la terminal de trenes de La Habana a fin de enviar hacia  la antigua  provincia de Oriente  más  de mil soldados, con artillería y ametralladoras, junto con su propio Estado Mayor, prestos a reprimir a una “sublevación de negros”, que “buscaba sumir en el caos a la nación”, según la versión oficial y la prensa de la época.

Los soldados iban armados con  nuevos fusiles Springfield, recién llegados de EE.UU., y se mostraban deseosos de usarlos, animados por el ron y la total libertad  dada  por sus jefes para disparar a todo negro o mestizo en la campaña, lo cual cumplirían con celo  extremo  hasta el punto de  llegar a  asesinar  a  compañeros con la piel lo suficientemente oscura por  sospechar de ellos.  
                                             
La insurrección estaba dirigida por el Partido Independiente de Color liderado por   el comandante   Evaristo Estenoz y el coronelr Pedro Ivonet, ambos  del Ejército Libertador,  quienes fundaron la organización en 1908  para llevar adelante un programa revolucionario  antirracista en un período caracterizado por la traición a los ideales martianos de fundar una república “con  todos y para el bien de todos”

Los negros y mestizos, quienes constituyeron el 80 por ciento de los efectivos del Ejército Libertador, de los cuales muchos nutrieron el  PIC, eran tratados como parias en la recién estrenada república y condenados a vivir en la mayor miseria, sin oportunidades de educación, ni empleos y mucho menos para  acceder a cargos  en el gobierno.

Caricatura de la época
Entre las medidas que incluía el PIC en su programa estaban mejorar las condiciones de vida de los trabajadores, establecer tribunales para proteger  sus derechos, enseñanza gratuita y obligatoria hasta el nivel universitario, oposición a la pena de muerte que generalmente recaía en los negros, una reforma  penal que diera garantía a los más desposeídos y exclusión de la discriminación racial de todo tipo, entre otros propósitos.

Desde su inicio, esta agrupación fue reprimida y acusada por el gobierno norteamericano de promover peligrosos motines para sembrar el caos en el país, y sus líderes detenidos sistemáticamente, con lo cual se levantó   nuevamente el miedo al negro como ocurrió durante todo el siglo XIX, signado por el colonialismo español  y las represiones a los esclavos. .
                                                    
El gobierno de turno en 1912 lo presidía el  Mayor general José Miguel Gómez, combatiente  de las tres guerras de independencia, quien caracterizó su mandato por la corrupción política y servilismo hacia los intereses estadounidenses en la Isla y  de la burguesía nacional vinculada  los monopolios de ese país, mientras atacaba  con saña  al PIC.

La prensa estimuló el odio racial,
En 1910    se aprobó una moción en el poder legislativo  que prohibía los partidos raciales, conocida como Enmienda  Morúa, por el apellido de político que la propuso bajo el pretexto de impedir  una lucha racial , pero  realmente sirvió al gobierno para declarar fuera de la legalidad al PIC y acabarlo por la fuerza.

Este fue uno de los detonantes para que los dirigentes  negros y el PIC se alzaran   el 20 de mayo de 1912, en una protesta armada en la zona de Guantánamo y Santiago de Cuba.

Con esta, esencialmente pretendían llamar la atención sobre sus demandas y suspender la mencionada  moción. Pero de esa forma dieron la oportunidad que esperaba el gobierno para resolver la supuesta amenaza negra.
  
También  Estados Unidos  intimidó con la intervención total del país si el gobierno cubano no reprimía con fuerza el brote insurreccional y envió buques de guerra a las costas de la Isla.
  
Entre los meses de mayo y julio, en  la antigua provincia oriental, imperó el terror y el genocidio por parte de los soldados y cuerpo de voluntarios armados creados al efecto, que asesinaron entre seis mil y 12 mil seguidores del PIC, casi todos  ultimados después de rendirse ante la superioridad de los militares.

El ejército tuvo solo 16 bajas, la mitad fueron negros  y mulatos muertos por sus compañeros blancos, así como otras víctimas por accidentes de armas de fuego.
  
Los máximos dirigentes de la insurrección fueron asesinados  a sangre fría  y hasta nuestros días llegó una nota del teniente coronel Ibrahim Consuegra,  jefe de las fuerzas en Oriente,  quien  ordenó a  otro oficial  que tenia capturado a Pedro Ivonet y solicitaba  indicaciones hacia dónde llevarlo: “Que no llegue vivo de ningún modo(…)”.

  
La prensa de la época, con pocas  excepciones  estimuló el odio racial  y   divulgó  mentiras sobre los revolucionarios para justificar la masacre realizada con  total impunidad   por el gobierno, el cual, a su vez,  demostró  la efectividad del  ejército   para mantener el poder oligárquico  y corrupto de la seudo república.

martes, 19 de mayo de 2015

Historia de las fotos que corroboraron la muerte de José Martí

Fotografía de José Martí hecha en 1894.



Grandes momentos del fotorreportaje cubano


Jorge Oller Oller

Cuando José Martí cayó combatiendo en Dos Ríos, numerosos patriotas cubanos, especialmente los que estaban en Nueva York, dudaron de la veracidad de su muerte. No podían concebir la perdida de aquel espíritu indómito y luchador incansable que creara y organizara el Partido Revolucionario Cubano para alcanzar la libertad e independencia de Cuba. Varias semanas después, confirmaron la triste y dolorosa verdad. Dos fotografías, publicadas en aquellos días en la prensa habanera, corroboraron que Martí había muerto luchando por sus ideales patrios. Cronológicamente ocurrió así: 

Domingo 19 de mayo de 1895. Alrededor de las 2 de la tarde, en un lugar donde confluyen los ríos Cauto y Contramaestre conocido por Dos Ríos, al norte de Palma Soriano, cayó combatiendo José Martí. Iba con el joven subteniente Ángel de la Guardia para unirse a los mambises que estaban peleando en la margen este del Contramaestre, cuando unos soldados españoles emboscados en una maleza dispararon contra ellos. Martí recibió un balazo en el pecho, otro en el cuello y un tercero en el muslo, cayendo del caballo que, también herido, se escabulló de allí. De la Guardia, aunque ileso, quedó atrapado debajo de su cabalgadura derribada por las balas enemigas. Cuando pudo liberarse del peso del caballo se cubrió detrás de unos arbustos para socorrer a Martí pero viendo lo inútil de su empeño optó por encontrar a los suyos y dar la fatal noticia a Máximo Gómez. El Generalísimo, que creía que Martí estaba en el campamento como se lo había pedido, reaccionó con repentina e irreflexiva furia y se lanzó solo a rescatar a Martí, sin siquiera reagrupar a su tropa. Casi muere en el empeño. No tuvo otra opción que replegarse con sus hombres, que habían corrido tras él, y buscar posiciones. A pesar de la bravura y patriotismo de los mambises les fue imposible rescatar el cuerpo del Apóstol que había quedado dentro de las cuantiosas fuerzas españolas.


  Retrato de María Mantilla que llevaba el Apóstol el día de su muerte. Los soldados hispanos que dispararon contra los solitarios jinetes les llamó la atención que el caído vestía una chaqueta negra, pantalón claro y un sombrero negro de castor, una indumentaria extraña en aquellas tierras de nadie. Al revisar sus objetos personales, cartas, documentos, un pañuelo y un reloj con las iniciales J. M, se dieron cuenta que se trataba de José Martí. Los oficiales informaron rápidamente al Coronel José Ximénez de Sandoval, jefe de la columna, no sin antes quedarse con algún recuerdo, entre ellos el pequeño retrato de una niña.

Ximénez de Sandoval después de examinar la documentación y de ser identificado el cadáver por uno de sus oficiales, (el capitán Enrique Satué que lo conoció en Santo Domingo) y por el guajiro Carlos Chacón (apresado por colaboracionista y a quien Martí le había mandado a comprar algunascosas días antes) no tuvo dudas de quien se trataba. Rápidamente ordenó salvaguardarlo y partir hacia Remanganaguas para telegrafiar la noticia a sus superiores en Santiago de Cuba. Durante el trayecto y bajo una fuerte lluvia, la columna española fue hostigada por las fuerzas del General Quintín Banderas que trataban de rescatar el cuerpo del Apóstol.

El mensaje de monseñor Óscar Arnulfo Romero

. Por François Houtart

La persona de monseñor Romero refleja en la época actual la de Jesucristo mismo, ejecutado porque sus prédicas y práctica recordaban los valores del reino de Dios oponiéndose a los poderes temporales: colonial y local, político y económico , social y religioso. Los separan dos mil años, pero los une el mismo espíritu.
Fuente La Jornada

Gracias al papa Francisco, monseñor Romero, considerado mártir desde hace mucho tiempo por el pueblo, será beatificado en San Salvador el 23 de mayo. Sus homilías, difundidas por la radio, revelan el contenido de su trayectoria pastoral, con una evolución entre una concepción tradicional del ministerio episcopal hasta su compromiso social progresivamente radical frente a las injusticias de su país. Se siente paso a paso el dolor del pastor, quien descubre el sufrimiento de su pueblo y se identifica con él hasta su muerte. Una profunda emoción invade al lector al descubrir al mismo tiempo los horrores de un sistema económico y político que oprime a los pobres y la acción de un obispo preocupado por conjugar el Evangelio, su filiación a la Iglesia y su identificación a los oprimidos. Se observa a través de una intensa vida espiritual, la conciliación difícil entre estos tres objetivos.
No es posible entender la trayectoria de monseñor Romero sin referirse constantemente al contexto social de El Salvador. En América Latina en general y en particular en América central la independencia de las naciones fue propulsada por las élites, cuya prioridad era preservar y aumentar sus privilegios. A finales del siglo XIX las antiguas oligarquías agrarias se convirtieron en empresas cafeteras, bananeras, algodoneras y ganaderas, y sus productos en general se exportaban. Cuando este tipo de inversión se hizo predominante, algunas empresas locales se convirtieron en intermediarias de los intereses económicos extranjeros. Esto exigía una mano de obra abundante y barata, a la cual se exigía docilidad.

viernes, 8 de mayo de 2015

La nueva maquinaria bélica rusa será vista en Desfile de la Victoria






 Kurgánets-25,
En el marco del Desfile de la Victoria, el 9 de mayo marcharán por primera vez en la Plaza Roja el tanque Armata, el carro de combate blindado Kurgánets-25, el sistema de misiles antitanque Kornet-D, el transporte blindado Bumerang, así como el obús autopropulsado de nueva generación Koalitsiya-SV, entre otras novedades.

El desfile en honor al 70º aniversario de la Victoria sobre la Alemania nazi con la participación de más de 15.000 personas y unas 200 unidades de material bélico promete ser de máxima envergadura de la historia contemporánea de Rusia.




Obuses autopropulsados Koalitsiya SV. Foto: Ramil Sitdikov / Sputnik.
Según el ministro ruso de Defensa, Serguéi Shoigú, el grueso de la maquinaria que participará en el desfile se exhibirá por primera vez.

Armata, un tanque de última generación

Los analistas occidentales admiten que el Armata podría llegar a ser el tanque más perfecto y “más mortífero del mundo”.
 Tanque Armata
   
Bloguerías de Mayo: Post 3

Por Elizabeth Bello Expósito Jueves, 07 Mayo 2015 15:59 57  
  


Foto: Rosana Rivero

Al activismo ciudadano en las redes sociales, nacido de la vivencias cotidianas, de la necesidad de decir, transmitir, comunicar, reflejar lo que sentimos y preocupa, la realidad nuestra de cada día, mucho más cuando de solidaridad, amistad y sacrificio se trata, se dedica esta tercera jornada de las Bloguerías de Mayo.

Esta vez compartieron testimonios los galenos Ronald Hernández Torres; Jorge Luis Quiñones, miembros de la Brigada Médica Cubana que combatió la epidemia de ébola en Liberia y Yordanis Rodríguez Laurencio, periodista cubano y holguinero que cubrió la labor de los médicos cubanos en la lucha contra la epidemia, en periplo realizado por
diversas naciones del África.

Visiblemente emocionados, como cada vez que hablan de los duros días de trabajo en Sierra Leona, Ronald y Jorge Luis relataron anécdotas y detalles de la labor de los galenos cubanos.

“Si vienen los cubanos se acabó el ébola; nos dijeron que decían los locales y así fue, antes de llegar los cubanos la letalidad era de aproximadamente un 70 por ciento, después bajó a un 20 por ciento. Los médicos cubanos transformamos los protocolos de tratamiento, que no funcionaban. Se laboraba las 24 horas y se acentuaron las medidas de higiene y prevención, con los pacientes y el personal de salud”, señala Ronald.